Para entender un poco mejor la historia del atún en Andalucía hay que remontarse a los Corrales de pesca y las Almadrabas.

Los corrales son considerados como el primer monumento natural de Andalucía. Hoy en día quedan pocos, en Chipiona hay 9, en Rota 8 y en Sanlúcar de Barrameda 1.

Pero, ¿qué son los corrales?

Los corrales son parcelas delimitadas por muretes de construcción artificial  que separan la superficie en distintas secciones y son visibles cuando hay marea baja. Cuando sube la marea los peces, las sepias y los pulpos quedan atrapados en las jaulas de piedra y se recogen para su posterior venta y consumo. Entre sus muros habitan todo tipo de especies que se pescan con unas redes llamadas Esparavel. Muchos de estos corrales fueron reconstruidos tras el terremoto de Lisboa en 1755.

Con estas redes construían una serie de laberintos para capturar a los atunes. Es un tipo de pesca artesanal, nada agresiva que respeta la especie y el medio ambiente.

La Pesca de Almadraba

La palabra «almadraba» viene del árabe y significa lugar donde se golpea o lucha. Se trata de un arte de pesca que ya utilizaron los fenicios en las costas gaditanas y más tarde fue utilizado por los romanos. Consiste en instalar un laberinto de redes en el paso de los atunes, que normalmente se sitúa cerca de la costa del Atlántico hacia el Mediterráneo durante los meses de abril a junio.

En los meses de abril, mayo y junio los peces hacen un largo viaje desde el Atlántico norte hasta el mar mediterráneo.

¿Porqué atún?

Aprovechando el viaje del atún desde el Atlántico Norte hasta el Mediterráneo pasando por Andalucía se organizan diferentes fiestas por la región en las que participan más de 300 casetas. En ellas se cocina con el atún como ingrediente principal. El objetivo es dar a conocer la rica gastronomía local, el conocido como Atún de Almadraba.

Estas redes son de gran tamaño, de modo que permiten el paso hacia el mediterráneo a los atunes más pequeños.


Bares y restaurantes de las localidades participan utilizando desde las recetas más tradicionales hasta los platos más innovadores. Algunos de estos locales son: Venta Melchor, La Fontanilla, El Ronqueo o La Almazara en Conil de la Frontera. También puedes comprar en los Mercados de Abastos de Barbate. El Albedrío o Almadraba en Zahara de los Atunes. O El Ancla o Patagonia en Tarifa.

Y siendo una fiesta, no pueden faltar la música, el flamenco, showcookings y exposiciones para el disfrute de todos los asistentes. Todo un lujo gastronómico y cultural para los futuros vecinos de Jardines del Lago.